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Desde fines del Siglo XIX, Francia y Argentina siempre han sido partenaires intelectuales. Entre 1921 y 1960, el «Institut français de l’Université de Paris à Buenos Aires » ha ratificado esta voluntad de cooperación, recibiendo personalidades del mundo de la ciencia y de la cultura, tales como los físicos Paul Langevin y Louis Leprince-Ringuet, los médicos Paul Hartmann y Jean Lépine, los historiadores Lucien Febvre y Albert Mathiez, los sociólogos y antropólogos Célestin Bouglé, Lucien Lévy-Bruhl y Paul Rivet, el politólogo André Siegfried…. Primero la Segunda Guerra Mundial, y luego los avatares de la vida política, hicieron que se interrumpieran estas relaciones institucionales, aunque, sin embargo, el flujo de intercambios intelectuales siguió su curso.
El Centro Franco-Argentino de Altos Estudios de la Universidad de Buenos Aires empezó lentamente a tomar consistencia en la década de los 80, gracias a la colaboración entre la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París y la Universidad de Buenos Aires, la que abarcaba la invitación de profesores, el recibimiento de estudiantes, la colaboración de investigadores y el intercambio de publicaciones. Fue en 1996 cuando se creo el Centro Franco Argentino de Altos Estudios de la Universidad de Buenos Aires, por iniciativa de profesores de la UBA y de la EHESS, del Servicio Cultural de la Embajada de Francia y de la Alianza Francesa.
El Centro Franco-Argentino renueva entonces aquella voluntad de consolidar la cooperación universitaria y científica entre ambos países mediante un acuerdo perdurable. Y resulta simbólicamente significativo que este Centro, sucesor del Institut Français de principios del Siglo XX emanado de la Sorbonne, esté incorporado a la prestigiosa Universidad de Buenos Aires, lo que constituye un testimonio de colaboración igualitaria y de voluntad común, no tan solo en cuanto a difundir el pensamiento francés, sino más aún en concebir e implementar acciones de educación y de investigación conjuntas.
Cabe resaltar dos especificidades de las actividades del CFA. En primer lugar, éste establece auténticos programas de seminarios que se corresponden con los requisitos de los estudios universitarios de la UBA, de tal manera que los estudiantes que deciden cursarlos obtienen créditos válidos para doctorados y maestrías. Tal estrategia se apoya en la convicción que solo una compenetración y un trabajo duraderos son susceptibles de transmitir y producir conocimientos. Es en torno a este auténtico núcleo esencial de propuestas que se articulan las demás actividades del Centro: conferencias abiertas a un amplio público, coloquios, apoyo a los estudiantes, biblioteca especializada puesta a disposición de la comunidad universitaria… En segundo lugar, es de recordar que el CFA trabaja conjuntamente con las siete Facultades de la UBA que conforman su Consejo Académico. En el área que le es propia, la de las Ciencias Humanas y Sociales, desarrolla programas que reúnen estas Facultades: Filosofía y Letras, Psicología, Ciencias Sociales, Derecho, Arquitectura, Diseño y Urbanismo, y desde el año 2003, Medicina. Desde sus inicios, en 1996, el CFA ha recibido profesores e investigadores franceses, de renombre internacional: fueron cinco en 1997, pero llegaron a veinte en 2003, en el marco de un programa que abarca actualmente el año universitario en su conjunto. Este esfuerzo ha sido posible gracias al compromiso del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, el que sumo progresivamente su apoyo al de la EHESS. Para concluir, es de destacar que la enseñanza y los servicios del CFA están a disposición del conjunto de los docentes, investigadores y estudiantes de la comunidad universitaria argentina, con la intención de llegar asimismo a países vecinos.
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